Antes de comparar catálogos, mira la estancia. Un salón, una cocina o un dormitorio no hacen el mismo trato con el agua, la luz, el roce o el sonido.
Madera cuando quieres que el suelo evolucione contigo.
Un parquet de madera natural tiene una capacidad única para envejecer, repararse y cambiar con la luz. A cambio, pide una obra entendida: soporte correcto, humedad revisada y una convivencia sensata con el agua.
La elección se vuelve más clara cuando dejas de preguntar “cuál es mejor” y empiezas a preguntar “cuál resuelve mejor esta casa”.
Laminado y vinílico no son atajos: son respuestas distintas.
Un laminado de la gama apropiada puede resolver una reforma rápida y activa con gran eficacia. Un vinílico SPC ofrece estabilidad en zonas donde la humedad pesa mucho. Lee sus límites antes de mirar su acabado.
La obra también forma parte del suelo.
El presupuesto debe hablar de nivelación, retirada, remates, rodapié y tiempos. Ninguna lama compensa una base mal preparada.
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